La producción artesanal del papel hecho a mano es vital para el funcionamiento de nuestra entidad, cumpliendo una triple función; por una parte el desarrollo diario de dicha actividad que asegura la prevención y la transmisión generacional de una manufactura atada profundamente a nuestro país. Por otra parte, la comercialización del papel del museo en tiendas, museos, empresas, editoriales, particulares, etc.Supone un 50% de los ingresos. Otro aspecto a considerar es que el mantenimiento y ampliación del mercado, implica una renovación de los patrones tradicionales del papel hecho a mano y a la vez una adaptación de diseño al mercado actual.
Por último, la comercialización de los productos del Museu se puede considerar como un medio de difusión más, significando tener una presencia fuera del ámbito estricto del molino y una manera de acreditar nuestra riqueza patrimonial.